¿Qué puedo deducir al refinanciar una propiedad de alquiler?
A diferencia de tu residencia principal, donde solo puedes deducir intereses y puntos calificados, puedes deducir todos los costos asociados con la obtención de una nueva hipoteca para tu propiedad de alquiler. Los gastos habituales relacionados con el préstamo incluyen los siguientes:
Puntos
Cargos de originación y aceptación del préstamo
Primas de seguro hipotecario
Costo de la solicitud
Costo de los informes de crédito
Costo de valoración (si el prestamista lo requiere)
Los costos asociados con la obtención de una hipoteca sobre una propiedad de alquiler se amortizan (distribuyen) a lo largo de la vigencia del préstamo. Por ejemplo, si refinanciar tu hipoteca a 30 años te cuesta $3,000, podrás deducir $100 por año durante los próximos 30 años.
Otros gastos relacionados con la refinanciación que no se vinculan directamente con la hipoteca también pueden ser deducibles. Por lo general, si el costo está asociado con la operación de la propiedad (por ejemplo, impuestos sobre los bienes raíces o seguro contra riesgos), se deducen como gastos, mientras que los costos asociados con la compra de la propiedad (por ejemplo, el costo de la búsqueda de títulos de propiedad o el costo del registro) se agregan a la base de costo de la propiedad, lo cual significa que se deprecian.
Cuando ingreses la información de tu propiedad de alquiler, te preguntaremos acerca de todas estas cuestiones y deduciremos los gastos que correspondan según las reglas.



